El hábito no hace al monje
Mi participación para la propuesta de Ginebra desde su blog Variétés, podéis pinchar AQUÍ para ver el resto... Algo que hacer. ************* Más de una vez me lo preguntaba aquél día me lo pregunté como otras tantas veces en las que vi como la prepotencia se hacía destacar. Si, es posible que aquél chico un tanto desaliñado, mal vestido con sus rastas y tatuajes causase estupor o rechazo en algunas personas, pero cuantas personas quisieran ser como aquél chico, cuantos quisieran tener su bondad y su predisposición para ayudar a los más necesitados, a los más débiles. Aquél día ese señor de traje se apartaba al ver a ese chico desaliñado, ese señor prepotente y orgulloso, que presume de ir a misa cada domingo. Ese día como tantas veces me volví a preguntar... ¿el habito hace al monje? Y mi respuesta como otra...