Una casa en las afueras
Megan Miller harta de vivir en la ciudad se mudó a una urbanización en las afueras. Alquiló una casa con un precioso jardín, una urbanización tranquila, cada casa tenía su parcela, era lo que buscaba, apartarse del ruido de la ciudad. Megan tenía una hija, Lisa. Sara, la vecina de al lado se acercó a darles la bienvenida, vestía de los años 60, pero Megan no le dio mucha importancia, pensó que le gustaba esa época y por eso vestía así. Poco después conoció al vecino de enfrente, curiosamente también vestía de los años 60, a Megan le pareció un tanto raro esa coincidencia. Días después de vivir allí, Lisa, la hija de Megan le comentó: - Mamá hoy el señor Landin me ha contado una historia. - ¿El señor Landin? - Claro mamá, el jardinero. Todos los días paso un ratito con él y me cuenta historias sobre este lugar. - ¿Que jardinero? - Mamá, el jardinero, el que quita las hojas de la entrada todas las mañanas. - Hija, no tenemos jardinero. Ambas se miraron ¿quien sería el misterioso jardiner...