domingo, 18 de mayo de 2025

Albert Andreu: melodías de una vida

Introducción:


Para Albert Andreu las teclas del piano han sido el puente entre su alma y el mundo. Desde su primer contacto con las notas hasta las composiciones que dan vida a su historia, para él la música no es solo sonido.
Cada melodía que interpreta es un reflejo de sus vivencias, sus sueños y los momentos que lo han marcado. Un viaje musical para expresar lo que las palabras no alcanzan.

"He tenido una vida cuesta arriba y bastante novelesca, 
en mis melodías se intuye lo que hay."  

—Albert Andreu 


El pentagrama de su vida:


Albert no tuvo una vida fácil, pero tenía un objetivo: la música. Así fue superando las espinas del camino, entre notas y pentagramas.

Nació en el año 1978, en el seno de una familia humilde, afincada en L'Hospitalet de Llobregat. El pequeño de tres hermanos, con gran diferencia de edad:

—Mi hermano mayor me sacaba 20 años  me cuenta Albert.

Sus padres dos luchadores incansables:

—Me acuerdo que mi padre pasaba mucho tiempo fuera de casa trabajando, era camionero, un gran hombre, fuerte, luchador, pero de pocas palabras.
Mi madre, ama de casa, siempre se ocupaba de todo con mucho amor y una gran dedicación. Fue mi gran apoyo. Sin ella esta aventura musical no habría sido posible —así lo recuerda Albert.

Tuvo una infancia feliz. Con cuatro años su hermano le regala un teclado y sin haber tocado una tecla antes, comenzó su aventura como pianista. Sacaba todas las canciones de la tele de oído. Algo que sorprendió mucho a todos:

—Fue tal el éxito en la comunidad, que llegué a sentirme un mono de feria, quizás de ahí viene un poco mi miedo a exponerme al público.

En aquella época no se hacían clases de piano en el colegio y su madre lo apuntó a guitarra, pero no tardó en darse cuenta que lo suyo era el piano. Consiguió entrar en la academia dónde inició sus estudios, hasta llegar al Liceo de Barcelona.

Llegaron los 90 y empezó a ser más consciente de los problemas que acontecían a su alrededor. Dificultades económicas, drogas, abandonos, muerte, oscuridad:

—Todo ello afectó mucho a mi familia. Perdimos a mi hermano mediano siendo muy joven y eso nos hundió a todos, pero mi padre no pudo superar la pérdida. 

Tras una fuerte depresión sumado a otros problemas de salud, el padre de Albert falleció. Él se refugió en su piano y descargó toda su rabia y su pena en cada nota. De ahí nació su primera composición: Storm. Más adelante hablaremos con él de sus obras.

Muy joven tuvo que asumir el rol de cabeza de familia, su madre y su hermano necesitaban apoyo económico y de salud. Aparcó sus estudios de piano y la carrera que había comenzado a cursar de Historia para empezar a trabajar en lo que fuera:

—Mi talento artístico quedó supeditado a la necesidad económica. Trabajé de conserje, vendía refrescos en el Camp Nou y me dedicaba a cuidar de mi familia. Afortunadamente pronto pude retomar mis estudios en el conservatorio, hasta que con mucho esfuerzo me licencié.

A partir de ahí Albert empezó a trabajar como profesor de piano, siendo en la docencia donde encontraría su estabilidad laboral y económica hasta el día de hoy. Aunque desgraciadamente la vida le guardaba más tragedias. 

—Tras una larga y dura enfermedad con muchos años de lucha, perdí a mi hermano mayor y muy poco después a mi madre.

Esos años de idas y venidas al hospital, de malas noticias y despedidas dolorosas le marcaron profundamente y fue cuando compuso la mayoría de sus piezas:

—Compongo de forma muy íntima, personal y narrativa, dejándome llevar por el sentimiento y desde mis propias vivencias. Voy sacando pedacitos de melodías que guardo a buen recaudo hasta que son lo suficientemente fuertes, para convertirse en piezas llenas de sentido para mí.

Se inspira en músicos como Giovanni Allevi, Joe Hisaichi, Tiersen y Galdson. Incluso Sakamoto y clásicos como Chopin, Beethoven, Bach o Mozart a quien le hace un homenaje en una de sus piezas.
Así es su música.

—Me dicen que podrían ser piezas para bandas sonoras de películas o series, incluso un poco de anime. ¡Ojalá!

Actualmente su mayor motivación es el apoyo incondicional de su mujer, quien es su refugio y su paz. Siente la ilusión de que sus hijas puedan escuchar su música siempre que quieran, por eso ha decidido que era el momento de desempolvar sus composiciones, grabarlas y enseñarlas a todo aquél que quiera escucharlas y sentirlas. Su mayor miedo ha sido exponerse, no ha sido fácil superarlo. Ha tenido que ser todo un aprendiz autodidacta para grabar:

—He tenido la suerte de encontrar personas en este camino que me han orientado y han colaborado conmigo de forma altruista, para que la gente pueda conocerme un poquito más. Os animo a escuchar mi música a través de mi canal de Youtube: Albert Andreu García. También podéis encontrarme en Instagram: albertandreupianomusic.


Después de este repaso por su vida, solo nos queda explorar esas melodías convertidas poco a poco en piezas musicales, que emocionan, que llegan al alma y al corazón.

El lenguaje secreto del piano:


—Bueno Albert, ahora vamos a explorar cuatro de tus composiciones, y como ya ha sido nombrada anteriormente, comenzaremos con Storm. Cuéntanos todo lo que significa o ha significado para ti.


—Como he dicho anteriormente, esta pieza nació tras la muerte de mi padre, precedida por la de mi hermano mediano. La dureza del momento siendo apenas un adolescente, me llevó a encerrarme en mi piano como bálsamo y empecé a componer por primera vez. Me liberaba.
Cuando la empecé estudiaba "El revolucionario" de Chopin, así que seguramente me influyó mucho en esta pieza, ya que tiene la rabia de Chopin al pensar que sus padres están muertos y quiere reencontrarse con ellos lo más pronto posible.
Aunque sé que mi forma de componer puede ser algo anárquica, mis piezas existen en mi interior antes de componerlas, yo sé cómo tiene qué sonar cada obra desde la primera nota, así que las busco más que las creo, hasta que las encuentro. Y Storm es el resultado de ese caos, de esa rabia contenida por la pérdida, la pena y el vacío. Es una pieza con mucha fuerza, pero a la vez con mucha sensibilidad.


—Me gustó mucho y me emocionó esta pieza desde la primera vez que la escuché, además ya sabes que la compartí con uno de mis relatos, ahora que conozco su historia, quizás me conmovió porque al igual que tú yo perdí a mi padre siendo adolescente, a los 14 años de edad.
Vamos a continuar con Metamorfosis


—Metamorfosis fue una obra catártica para mí. La compuse y la tocaba para sentirme bien. Buscando de algún modo cambios en mi vida, superarme, moverme, salir de ese bucle negativo en el que había vivido, y es que desde muy pequeño supe que mi forma de escapar, de mejorar, de encontrar nuevas oportunidades y crecer era estudiando y a través del piano. Esta pieza plasma la belleza del cambio, la transformación y la evolución. Es emocional, alentadora y optimista. La pieza Reborn también tiene como guía el cambio, pero orientada hacia nuevos comienzos, a volver a empezar tantas veces como sean necesarias.

—Me gusta mucho este recorrido que estamos haciendo por tu música. ¿Qué me dices de Clean?


—Ésta, como la mayoría de mis piezas, fue creada como autoayuda. Como su nombre indica, limpia, limpia todo lo malo para dar paso a lo bueno. Es el equilibrio emocional y la paz interior. Es el cielo despejado que queda tras una tormenta. Es la primavera después de un duro invierno. Es la sonrisa de un niño al ser consolado. Al tocarla siempre me siento despejado, limpio, feliz y ligero, por lo que creo que no podía tener mejor nombre.


—Nos queda otra pieza por explorar, que también me emocionó especialmente, se trata de Your reflection. ¿Qué puedes contarme de ella?


—Esta pieza la compuse pensando en qué es lo que vemos al mirarnos en el espejo. ¿Quién soy? En mi reflejo puedo encontrarme con mis recuerdos de mi niñez, la lucha de la adolescencia o cómo superé algunos miedos. Veo toda la suma de segundos que he podido disfrutar y los que aún me quedan. Me reencuentro con quienes ya no están y veo cómo influyeron en mí. En mi genética, en mi gestos y costumbres, en lo que aprendí de cada uno de ellos. Y aunque haber perdido a toda mi familia directa es mi mayor pesar, mi reflejo me dice que no estoy solo, estoy y soy parte de ellos.
Soy yo, (im) perfecto.


—Solo me queda darte las gracias. Gracias Albert por haberte prestado a colaborar conmigo en este artículo, me hacía ilusión hacer algo así. Se puede decir que te has mostrado a pecho descubierto, contando cosas muy personales tuyas, te has expuesto tal como eres, directo, sensible y muy sincero, algo que hoy en día tiene mucho valor. 

Vamos a recordar tu canal de youtube y tu instagram, te deseo lo mejor y espero que esta colaboración sirva para que más gente te conozca.


—Gracias a ti también Dakota, por darme voz a través de tu blog. 

***** 

Albert ha convertido su vida en melodía, transformando el dolor en armonía y los recuerdos en notas que hablan por sí solas. Hoy, su música es un reflejo de todo lo que ha vivido y de todo lo que aún sueña. 

Pero a pesar de todo lo vivido, Albert afronta la vida con una ilusión inquebrantable y siempre encuentra motivos para sonreír. Tiene el don de ver el lado bueno de las cosas y su sentido del humor es simplemente contagioso.

Solo queda escuchar y sentir el lenguaje secreto de su piano. Os animo a ello.  

jueves, 15 de mayo de 2025

Mi cuento, mis reglas: Cuento 1

Cenicienta Gótica 

Érase una vez, así comienzan los cuentos... todos mis amigos me apodan "Cenicienta gótica", porque mi vida es similar a la del famoso cuento. Lo de "gótica" tiene que ver con mi imagen. Empecemos por el principio.


Me llamo Pamela. Mi padre enviudó hace años y hemos estado solos hasta hace unos meses, cuando contrajo matrimonio con Rebeca, una mujer con la que llevaba un año de relación. Ahora comparto mi existencia con ella y su hija, Clara, mi hermanastra, la cual es todo lo opuesto a mí: una pija consentida que hace un drama si sus zapatos no combinan con su bolso o sus complementos. Para ellas, yo soy la rarita, la oveja negra de esta nueva familia. También soy la lista, la que colecciona sobresalientes y matrículas de honor. Será que el hábito no hace al monje.


Mientras Clara disfruta de la mejor habitación de la casa, a mí me han exiliado a la buhardilla. Es pequeña, pero tiene su encanto: paredes empapeladas con pósters de bandas que nadie en esta casa entiende, libros cuyo contenido las haría persignarse, y vinilos que crujen cuando los dejo girar en mi viejo tocadiscos. Aquí arriba, puedo respirar.


Siempre delegan en mí las peores tareas de la casa, pero lo llevo con dignidad. No me quejo, ni hago ruido. Prefiero robarles pequeños instantes de libertad en lugar de batallas que ya sé perdidas. Si Clara se enfurece porque su champú ha cambiado de aroma, yo me permito celebrar los momentos en que puedo sumergirme en mi música sin interrupciones.


El baile en mi cuento no es un gran evento. Es la cena familiar, el desfile de apariencias, la exhibición de sonrisas forzadas. Y mi zapato de cristal, serían mis botas gastadas: cómodas, fieles, y con más historias que cualquier tacón reluciente de Clara.


Así que Clara puede quedarse con su príncipe azul.


Yo prefiero al lobo de Caperucita, el que no teme mancharse las manos de barro, el que sabe sobrevivir en el día a día, el que se reivindica y no acepta ser la marioneta de nadie.


Y colorín colorado... este cuento ¿se ha acabado?

Imagen creada con ChatGpt


miércoles, 7 de mayo de 2025

Nuevo crecimiento

Autora: Lisa Lach-Nielsen

Alicia se desprendió del pasado como los árboles se separan de las hojas secas en otoño. En silencio. Con un susurro que sólo su alma pudo oír. 


Durante mucho tiempo sus heridas trepaban por su piel, causando miedo, dolor, tristeza. Heridas profundas como raíces que se aferran a la tierra. Pero ese día mientras los primeros rayos de luz se filtraban por la ventana, algo dentro de ella se rompió para dar paso a la vida.


Sintió cómo el dolor se transformaba, esas cicatrices que habían marcado su corazón, florecieron en algo nuevo que le hacía vibrar el alma. Las espinas ahora eran tallos llenos de fuerza. Y las flores brotaban con la valentía de quien ha sobrevivido a la tormenta, flores con pétalos suaves y colores intensos.


Ya no era la misma. Había dejado atrás esas cadenas que la retenían en un lugar que no era el suyo, construyendo nuevas raíces, más fuertes, más firmes, más libres. Aprendió a caminar sin miedo. Sabiendo que incluso de las ramas más retorcidas nacen los más bellos jardines.

*****

Nota: 

Estas letras participan en la propuesta que hace Ginebra desde su blog Serendipia. Tema Fugarse. Para más fugas pinchar AQUÍ.


STORM - Albert Andreu Garcia