viernes, 15 de marzo de 2024

Sombras y Demonios: Leviatán

Marta es una investigadora de casos sobrenaturales con un don especial, Sergio es un cazador con las armas necesarias para enfrentar lo impensable, ambos unen sus fuerzas para comenzar una aventura entre sombras y demonios del más allá.
Mujer en llamas en arte digital
Una casa antigua, una mujer en llamas, un cazador y una investigadora, Sergio y Marta ya se conocían pero ese día unieron sus fuerzas contra el mal. 
Sergio llegó a la escena tras la policía, era cazador de seres sobrenaturales, allí se encontró con Marta, investigadora un tanto especial ya que en ocasiones tenía visiones, pertenecía a una agencia secreta llamada "La Ballesta" que se dedicaba a investigar casos paranormales, aunque de cara al público era un museo de objetos arqueológicos de gran valor.

Cuando Sergio llegó encontró a Marta junto a la escena del crimen, quedaban restos de cenizas al tocarlas un sinfín de imágenes pasaron por su mente como una película. Sergio puso su mano sobre el hombro de Marta, estaba en trance y se sobresaltó.

- Joder Sergio, casi me da un infarto.
- Perdona, no quería asustarte, no me he dado cuenta que estabas en trance.
-¿Qué has visto? Preguntó Sergio a Marta.
- No te va a gustar nada, se trata de un Leviatán, para que te hagas una idea es como el dios de los demonios, de los demonios más poderosos, creo que deberíamos trabajar juntos si queremos derrotarlo. Eres el mejor cazador que conozco y yo puedo ayudarte sobre el terreno.
- Un Leviatán, lo conozco. Respondió Sergio.
- Hacía años que no sabía de él. En los años 50 mi padre se enfrentó a uno y no sobrevivió, desde entonces voy tras su pista pero hasta ahora no había encontrado ningún indicio, después de tantos años... por qué habrá aparecido. No va a ser nada fácil, estoy de acuerdo contigo, debemos emprender este camino juntos.
- Hizo que esta mujer ardiera con tan solo un chasquido, primero la poseyó y mató al marido, alimentándose de su alma, después dejó su cuerpo y la hizo arder, es una visión horrible. Este demonio puede poseer cualquier cuerpo humano, animal, objeto inanimado, es tremendamente astuto y letal. Dejará a su paso un rastro de seres sobrenaturales y muerte, sea cuál sea su plan no será nada bueno. Comentó Marta.

Marta llamó a la agencia para informar. Ambos quedaron preocupados por lo que ese demonio podría desencadenar.

Dakota©


miércoles, 18 de octubre de 2023

Reto palabras(Presión)

Todos estaban atentos a mi discurso, era primordial para el buen funcionamiento de la empresa. De repente sentí una presión en el pecho y me desmayé.
Voces llenas de nerviosismo paseaban por mi mente, gritos, alguien me bofeteaba intentando que volviera en sí sin ningún éxito.
Entonces la vi, siempre creí que la muerte se presentaría ante mi con una guadaña, que sería un esqueleto con capa, pero nada que ver con la realidad, la muerte se presentó en forma de ángel, vestida de negro, de pálida piel y larga melena.
- ¿Estás preparado para venir conmigo? -me preguntó.
- Sí, contesté.
Entonces se postró junto a mí y me besó, un beso frío que robaría mi último aliento.

Dakota ©


sábado, 25 de marzo de 2023

Muerte de Patroclo (Reto tintero de oro)

Convocatoria de Bruno desde el blog "El tintero de Oro" con el tema "De la escena al micro". Para leer más relatos pinchar en el título del blog.
He elegido la escena del duelo entre Patroclo y Héctor de la película Troya.

Esa mañana habría una gran lucha entre troyanos y griegos, el ejército griego estaba en horas bajas ante la negativa de Aquiles de participar en la batalla por sus diferencias con Agamenón. 
Los dos ejércitos inician la lucha bajo un cielo gris, de repente Aquiles aparece con sus hombres(o eso creen todos). Durante la lucha troyanos y griegos caen en el campo de batalla.

- Aquiles, dice Héctor... dando la orden a sus hombres ¡ataque!

En el fragor de la batalla Aquiles se enfrenta espada con espada al gran guerrero Troyano Héctor.
Un lucha encarnizada que acaba con la muerte de Aquiles ante la espada del Troyano, su cuerpo cae tendido en la arena, ante la mirada estupefacta de Ulises y Eudoro, la espada de Héctor alcanza su cuello.
Pero la sorpresa es mayor al quitar el casco, no era Aquiles quien yacía agonizando sobre la arena, se trataba de Patroclo. Héctor levanta su espada y da muerte a la agonía de Patroclo.

- Basta por hoy... le dice Héctor a Ulises, dando este la orden de volver a las naves.
- Era el primo de Aquiles, le dice Ulises a Héctor.

Héctor supo en ese mismo momento que Aquiles le buscaría para saciar su sed de venganza.

Dakota©